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DECOMPRESIÓN MICROVASCULAR PARA LA NEURALGIA DEL TRIGÉMINO

Recomendar:

La decompresión microvascular para la neuralgia del trigémino se realiza a través de una pequeña apertura craneal que permite la separación del nervio trigémino del buque infractor por medio de una pieza de Teflon.

“Después de anestesiar al paciente con anestesia general se le coloca a éste de espaldas con la cabeza girada o de lado, con el lado sintomático hacia arriba. Se usa control eléctrico de la función facial y de la audición.”

Se hace una pequeña incisión por detrás del oído a lo largo de la oreja. Una porción de cráneo del tamaño de una moneda se elimina para mostrar la parte del revestimiento cerebral subyacente conocido como duramadre. La duramadre se abre para exponer el cerebelo. Se permite entonces que el cerebelo se retrotraiga para exponer el lateral del tronco cerebral. Con el uso de un microscopio y micro-instrumentos, se secciona la membrana aracnoides que posibilita la visualización del 8º, y finalmente 7º nervio trigémino, y el bucle de vasos sanguíneos que están causando el dolor, el cual se procede a inmovilizar.

Frecuentemente se puede ver una ranura o muesca en el nervio donde el vaso infractor estaba en contacto con el nervio. Con menor frecuencia el nervio se muestra delgado y pálido. Una vez el vaso sanguíneo ha sido inmovilizado, una esponja se coloca entre el nervio y el vaso sanguíneo para evitar que el vaso vuelva a su posición nativa.

Una vez la descompresión ha sido completada, la herida se limpia completamente con una solución salina, se cose la duramadre, el cráneo se reconstruye, y los tejidos suprayacentes se cierran en múltiples capas.

Al paciente entonces se le puede despertar y llevar a una unidad de cuidados intensivos o a otra unidad de observación. La hospitalización dura aproximadamente 3 días en total.